Capítulo 16

Mi primer contacto con la IA

Esta semana me he metido de lleno en la creación de la web de "Con 50 también se puede". Y sinceramente... al principio pensé que aquello estaba chupado.

Tenía clarísimo cómo la quería, qué apartados necesitaba, los colores, el estilo y la estructura. Todo parecía encajar a la perfección.

Hasta que empecé a tocar cosas donde no debía.

Quise encajar imágenes que no tenían el formato correcto, mover bloques, probar diseños, cambiar tamaños... y poco a poco vi, como la web se empezaba a romper ante mis ojos.

Ahí llegó una de las mayores lecciones de esta semana: la inteligencia artificial acelera muchísimo las cosas, pero el prueba y error sigue existiendo.

También descubrí algo que literalmente me salvó: el historial de versiones. Ese botón mágico donde puedes volver atrás en el tiempo y recuperar la última versión buena antes del desastre. Menos mal, porque hubo momentos en los que pensé de verdad que lo había roto todo.

Ese día entendí algo importante: no estoy solo creando una página web. Estoy aprendiendo cómo se construye algo digital desde cero.

Y eso, con 50 años... también se puede.