Capítulo 15
Mi primer contacto con la IA
Por muy rápidas que sean las máquinas y por muchos datos que sean capaces de analizar, hay cosas que nos definen y que nunca van a poder aprender: Nuestra empatía, la creatividad que nos hace únicos y esa intuición tan especial que solo te da la experiencia de la vida.
Esas son, en realidad, las cosas que le ponen el corazón a la tecnología.
Por eso tengo claro que el futuro no pertenece a las máquinas, sino a las personas que sepan sumar su talento único a la inteligencia artificial.
La IA no ha venido a sustituirnos ni a quitarnos valor. Viene a potenciar todo lo que ya somos.