Mi gemela digital
Llevo casi tres meses estudiando inteligencia artificial y cada vez utilizo más herramientas en mi día a día.
Cuando en clase nos propusieron crear un avatar digital, me hizo ilusión. Había visto muchos en redes sociales y pensé que sería divertido tener una versión digital de mí.
Pero la realidad fue completamente diferente.
Para crear mi gemela digital tuve que grabar vídeos, hacer fotografías y repetir varias veces el proceso para conseguir que el resultado se pareciera a mí.
Y, sinceramente, no me estaba divirtiendo.
Si no hubiera sido un reto de clase, probablemente habría abandonado la herramienta a mitad del camino.
Aún así, me llevo una lección importante:
La IA no consiste en utilizar todas las herramientas que existen. Consiste en encontrar aquellas que realmente te ayudan.
Porque aprender IA no es usarlo todo.
Es encontrar lo que funciona para ti.