Capítulo 13
Mi prompt más especial
Hubo un momento en todo este camino que sé que no olvidaré. Escribí unas palabras en la pantalla, pulsé enviar y, de repente, Estilina empezó a responder.
Pero no era una respuesta cualquiera, de esas frías o automáticas. Era algo completamente mío y, por fin, estaba funcionando.
Fue la primera vez que me detuve y me dije de verdad: yo también puedo crear algo.
Ver que una idea que nació en mi cabeza tomaba vida gracias a mis propias instrucciones fue una sensación que no tiene precio.
Cada vez que lo recuerdo, sigo sintiendo exactamente el mismo pellizco de ilusión.
A veces, para que la magia ocurra, basta con atreverse a dar ese primer paso, aunque todavía no sepas muy bien adónde te lleva.